domingo, 28 de febrero de 2010

TUTANKHAMÓN...(2ª parte...El ADN de Tutankhamón)



Una enfermedad ósea y la malaria crónica fueron la causa de la muerte a los 19 años del faraón más famoso de la historia, Tutankamón, que además fue hijo de Akenatón y de KV35YL: no es una broma, es la denominación de la tumba de la que mañana será supuestamente desvelada como madre de Tutankamón . Así lo desvela un estudio del Consejo Superior de Antigüedades (CSA) de Egipto que se publica en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA) y se presenta en rueda de prensa en El Cairo.
Las pruebas de ADN confirman que Tutankamón murió a causa de una enfermedad ósea relacionada con la malaria.

El pormenorizado estudio revela lo que se sospechaba: Tutankamón era hijo de Akenatón. Lo dicen los análisis de ADN, con lo que avalan la tesis más apoyada entre los arqueólogos. La investigación es algo más que una ostentosa puesta en escena por parte del Consejo Superior de Antigüedades de Egipto, es un paso importante en la historia de esta disciplina, tradicionalmente basada en rel análisis e interpretación de restos escritos, obras de arte, construcciones y contextos geopolíticos. El estudio conmocido ayer enlaza de forma poderosa la más pura ciencia con la más pura de las vocaciones, la del profesional que se deja los veranos y las uñas rascando capas de polvo en busca de no sabe nunca qué. Esta investigación del CSA ha durado más de dos años y este miércoles se presenta ante la prensa internacional en el Museo Egipcio de El Cairo.

TUANKHAMÓN FUE FRUTO DE UNA RELACIÓN INCESTUOSA QUE LE PUDO PROVOCAR MALFORMACIONES Y ENFERMEDADES.

Más de 3.000 años después de la muerte de Tutankamón, el mito del faraón similar a un Dios sufrió graves daños. Lejos de la imagen idealizada del rey juvenil, era débil, achacoso, enfermo y, además, hijo de una unión incestuosa: sus padres eran hermanos.


A estas conclusiones llegó un equipo de investigadores internacional liderado por el director del Consejo Superior Egipcio de Antigüedades, Zahi Hawass, que presentó sus conclusiones hoy en El Cairo.

Tutankamón, que murió con apenas 19 años, y cuya máscara de oro es conocida en todo el mundo, sufría de una grave enfermedad ósea y de malaria.

La relación incestuosa de sus padres puede haber sido el motivo de varias de las malformaciones del legendario rey niño y haber causado en parte su muerte temprana, según dijo el investigador Albert Zink de la Academia Europea en la localidad italiana de Bolzano (EURAC).

En un ambicioso proyecto de investigación de dos años, Zink investigó junto a sus colegas las momias de los miembros de la familia real. Con ayuda de los tests genéticos, los científicos descubrieron que el padre de Tutankamón fue el rey Akenatón. "Es fantástico que hayamos podido extraer ADN del cuerpo de una persona que murió hace más de 3.000 años", dijo Hawass.

También encontraron a la madre de Tutankamón. Se trata de una mujer que llaman "Younger Lady", una momia con la denominación KV35YL. Sin embargo, aún no se pudo establecer quién era. De todas formas, los investigadores están seguros de que no fue la esposa de Akenatón, la reina Nefertiti, famosa por su extraordinaria belleza. La que sigue siendo mencionada como posible madre de Tutankamón es la segunda mujer de Akenatón, Kiya. Los abuelos de Tutankamón fueron el faraón Amenhotep III y la reina Teye.

Akenatón puede haber engendrado a Tutankamón con su hija
Sin embargo, según Zink, hay una segunda -y teóricamente posible- explicación para la gran similitud genética entre el padre de Tutankamón y su madre. Akenatón puede haber engendrado a Tutankamón con su hija. Pudo casarse con ella "porque era un Dios", explicó Hawass. "También Tutankamón se casó con su hermana o media hermana Anjesenamón", dijo Zink. "Este tipo de uniones dentro de la familia real no eran inusuales", agregó.

Mediante las huellas dactilares los investigadores pudieron establecer un árbol genealógico de cinco generaciones de la familia de Tutankamón. El "faraón niño" Tutankamón vivió hace unos 3.300 años. Se volvió muy famoso cuando fue descubierta en el Valle de los Reyes su tumba, que no había sido saqueada. Allí se encontraron máscaras de oro, muebles y otros tesoros.

Tutankamón llegó al trono con apenas ocho años y murió según algunos investigadores en 1324 antes de Cristo, a los 19 años. Tuvo dos hijos que nacieron muertos. Los dos fetos fueron encontrados asimismo en su tumba.

La endogamia pudo terminar con la dinastía más poderosa del Nuevo Reino
Con Tutankamón terminó la dinastía de gobernantes más poderosa del Nuevo Reino, quizá la época más conocida de tiempos de los faraones.

La causa de la muerte de Tutankamón fue al parecer una enfermedad ósea relacionada con la malaria. De esta forma podría quedar definitivamente desechada la presunción de que Tutankamón había sido asesinado. "Creo que con esto podemos cerrar algunas preguntas acerca de la muerte del rey Tutankamón", afirmó Hawass.

Los investigadores le diagnosticaron al faraón varias enfermedades, entre ellas labio leporino y deformaciones en los pies.

La endogamia durante generaciones llevó aparentemente a una mala irrigación de los huesos y con ello a su desintegración. "Esa enfermedad por sí sola seguramente no llevó a su muerte, pero le redujo fuertemente la movilidad", explicó Zink. "Esto también aclara por qué se encontraron tantos bastones en su tumba". Sin ellos, el faraón no podía caminar.

El científico de la ciudad alemana de Tübingen Carsten Pusch también participó en el trabajo en el laboratorio de análisis de ADN en El Cairo. "Tutankamón sufría del peor tipo de malaria, la malaria tropical", señaló. "Esto, junto a la necrosis ósea, podría haber llevado a su muerte".


P.S. Quiero, al igual que hice con la primer parte de mi escrito aquí sobre Tutankhamón, dedicárselo a mi amigo Juan Antonio Tirado, que ha sido quien ha logrado despertar en mi mi interés dormnido por el joven faraón.

7 comentarios:

Francisco dijo...

Gracias por compartir esta información en tu blog.Si te es posible te aconsejo que visites la exposición que actualmente hay en Madrid titulada "tesoros del mundo" con magnificas piezas procedentes de los cinco continentes y de diferentes epocas,entre las que se encuentra una momia egipcia de una mujer.

Francisco Doña dijo...

Como ya le dije tras la publicación de la primera parte de este artículo: gracias, Patricia. Y ahora, otra vez gracias por la segunda.
Creo que son necesarias bitácoras como la suya, donde se pueda hablar sobre política, sobre cultura o sobre lo que sea: en libertad.

Francisco Doña dijo...

¡Ah! (Y perdón por "dar la lata" de nuevo). A propósito de la primera foto de este "post"... En los próximos días publicaré en mi blog una entrada sobre Imhotep. Espero que le guste.
Saludos.

XAVIER VALDERAS LÓPEZ dijo...

Hola, faraona. ¿Quieres saber mi opinión sobre tu segundo escrito de Tuntakamón?. Pues que “aunque tu momia se vista de seda, momia se queda”. Como puedes ver, se puede decir más claro, pero no más alto. Un saludo, reina, y hasta la próxima.

Adolfo dijo...

¡Enhorabuena! Me ha encantado este artículo... Un beso.

patriber dijo...

Muchas gracias a todos.
Francisco, estaré pendiente de la entrada que publicará sobre el faraón Imhotep.
Espero me entre directamente el aviso, si no, por favor, si es tan amable, me lo dice en el momento en que esté publicada, pues sabe mi interés por el tema.
Espero poder publicar la tercera parte de los últimos estudios de "mi" Tutankhamón en poco tiempo , pero estoy con dos temas antes, y hoy era obligada la reseña por el Dia Internacional de la mujer.
Permanezco a la espera impaciente por leer lo suyo sobre el, por desgracia, tan desconocido gran Imhotep.
Un cordial saludo a todos.
Patricia.

patriber dijo...

Al primer Francisco, una pregunta...Sabrías decime hasta que fecha está abierta la exposición de Madird...Gracias.

Y Adolfo...Te gustará mucho más el siguiente, pero me lleva mucho más tiempo que mi faraón-niño (sobre el que ya escribí tanto en la Universidad)...por eso se hace tanto de rogar...como todo lo bueno en esta vida...
Con ello estoy un rato cada día...
Un beso...y gracias!.